Translate: From birth through the early years, children build important skills by exploring the world and connecting with people. This page explains how young children develop across key learning areas—like language and communication, early reading and writing, math, science, social‑emotional growth, physical development, sensory learning, and the arts—and shows what learning looks like in everyday life. Families can use this information to better understand their child’s development and how each area supports future learning.
Open each accordion to read more.
Las habilidades lingüísticas y de comunicación les permiten a los niños tener interacciones significativas con los demás. También forman una base para el aprendizaje en otras áreas, como habilidades académicas y sociales. El desarrollo de las habilidades lingüísticas y de comunicación empieza mucho antes de que los niños digan su primera palabra. Desde el instante en el que nacen, los bebés comienzan a comunicarse a través del llanto, arrullos, balbuceos y usando gestos para que se satisfagan sus necesidades. También empiezan a aprender mucho sobre el o los idiomas hablados en el hogar a través de escuchar el tono de voz de sus cuidadores, el rango de sonidos del habla y los patrones rítmicos del habla. Los niños expuestos a más de un idioma aprenderán a diferenciarlos y usarlos, y la investigación actual sugiere que el aprendizaje bilingüe es bueno para el cerebro. Tomarse el tiempo para hablar con los niños acerca de sus rutinas diarias, los objetos en su ambiente, nuevas experiencias, sentimientos e ideas, además de compartir libros con los niños, son todas maneras importantes en que las familias pueden apoyar el desarrollo del lenguaje.
Las actividades en esta sección proveen maneras para que las familias ayuden a los niños a entender lo que oyen (escuchar y entender/habilidades lingüísticas receptivas) y comunicar sus ideas y experiencias (hablar/habilidades lingüísticas expresivas). Es importante mantener muchas conversaciones a diario con los niños (incluso antes de que puedan hablar) y jugar con el lenguaje para que sea divertido.
¡Los niños pequeños muestran interés en los libros y en los materiales impresos en muchas maneras! Los bebés podrían querer ayudar a sostener libros, ver imágenes coloridas o llevarse libros a la boca. Los niños pequeños le pedirán que le vuelva a leer un libro favorito, repetirán con usted partes conocidas del cuento y recrearán cuentos con una muñeca o animal de peluche. Durante los años de preescolar, los niños empiezan a mostrar interés en los materiales impresos y la escritura, y pueden preguntar “¿Qué dice aquí?” Los niños pequeños empiezan a hacer sus propias marcas en papel, garabatear y luego dibujan como una forma de comunicarse. A medida que van viendo a los adultos escribir, los niños pequeños desarrollan la comprensión de que lo impreso expresa significado y empiezan a imitar a los adultos “fingiendo que escriben” antes de aprender símbolos y letras.
La alfabetización emergente es la idea de que prepararse para aprender a leer y escribir es un proceso que empieza mucho antes y se desarrolla en el tiempo. No hay necesidad de apurar a los niños o intentar enseñar a los bebés y los niños pequeños a leer, pero es importante que las familias tengan muchos libros disponibles para los niños pequeños, les lean a los niños tanto como sea posible (en el idioma del hogar siempre que sea posible) y les permitan jugar con herramientas para escribir y dibujar. ¡Mientras están construyendo una base de habilidades necesarias para leer y escribir, también están construyendo habilidades lingüísticas y de vocabulario!
Las actividades en esta sección proveen maneras para que las familias inculquen un amor por la lectura en sus niños y apoyen las habilidades de lectura y escritura emergentes.
Los niños pequeños tienen una sensibilidad natural a la cantidad y a contar incluso antes de conocer las palabras para estos conceptos. Los bebés empiezan a notar cambios en la cantidad, tales como la diferencia entre tres juguetes y un juguete. Entre los dos y los cuatro años de edad, los niños empiezan a levantar dedos para decir su edad, cuentan objetos con correspondencia uno a uno (contar objetos en orden uno por uno) y notan si se repartió una merienda de forma pareja con un hermano o amigo.
Las familias pueden usar las actividades en esta sección para apoyar las habilidades matemáticas de los niños, que incluyen resolver problemas, entender qué significan los números y contar, sumar y restar elementos de un conjunto, encontrar figuras geométricas en el mundo que los rodea, usar palabras de ubicación (encima, debajo, entre), clasificar y separar objetos en diferentes grupos o categorías, crear patrones, y aprender sobre mediciones (más bajo, más pequeño, lleno, pesado, más veloz). Los conceptos matemáticos ayudan a los niños pequeños a hacer preguntas reflexivas, comparar, clasificar, pensar de manera lógica y flexible, y resolver problemas en sus vidas diarias.
Los bebés, niños pequeños y niños son curiosos por naturaleza acerca del mundo que los rodea. Observan y exploran activamente sus entornos usando los cinco sentidos, juegan con relaciones de causa y efecto e intentan entender patrones. Las experiencias en ciencias les permiten a los niños ampliar su entendimiento del mundo y les dan el vocabulario para hablar sobre sus descubrimientos. Las familias pueden usar las actividades en esta sección para ayudar a los niños pequeños a investigar y hablar sobre conceptos de ciencias, lo que incluye cosas vivas y no vivas, posición y movimiento de objetos, dispositivos de medición simples, materiales de la tierra, formas de energía, cómo cambia el clima, y la importancia de cuidar de nuestro ambiente natural. Las experiencias tempranas positivas con las ciencias contribuyen con la capacidad de los niños de observar, concentrar su atención, formular preguntas y explicaciones, entender procesos secuenciales y valorar el mundo natural.
Desde los primeros momentos de vida, los niños demuestran interés en conectarse con otras personas. Los bebés y los niños pequeños se adaptan cada vez más a las voces, expresiones faciales, emociones y conductas de las personas que los rodean. Aprenden a través de las primeras relaciones con sus familias y otros cuidadores. ¡Imitan y practican lo que ven! Las familias tienen un rol especialmente importante en modelar relaciones cálidas y afectuosas, ayudar a los niños a aprender sobre sus emociones y cómo lidiar con ellas y construir relaciones con los demás. Los niños que reciben cuidados cálidos, coherentes y afectuosos desarrollan una sensación de seguridad y confianza que les permite ser receptivos para explorar su mundo, intentar nuevas actividades, formar amistades y sentir empatía por otras personas.
Las actividades en esta sección proveen maneras para que las familias fomenten el desarrollo social y emocional a través de generar confianza y seguridad emocional, conciencia de sí mismo, autorregulación y relaciones con los demás. Por ejemplo, las actividades incluyen ayudar a los niños a: desarrollar un sentido positivo de sí, reconocer sus propios gustos y aversiones, hablar sobre sus sentimientos, expresar emociones y conductas en diferentes situaciones, aprender maneras de tranquilizarse a ellos mismos y construir autocontrol con la ayuda de adultos, compartir y turnarse, interactuar en cooperación con otros, y usar su imaginación para experimentar con diferentes roles (cuidar a un bebé, preparar la cena, ir al médico, etc.) Los niños que pueden seguir instrucciones, comunicar sus necesidades y deseos eficazmente y llevarse bien con otros niños están más preparados para ser aprendices exitosos cuando ingresan a la escuela.
La salud física y el desarrollo motriz de los niños pequeños además de ser importantes para su desarrollo general, ayudan a preparar a los niños para la escuela y a establecer hábitos saludables que pueden seguir hasta la adultez. Las familias pueden usar las actividades en esta sección para apoyar la salud y el bienestar de los niños, el desarrollo de la motricidad gruesa y el desarrollo de la motricidad fina. Las actividades que apoyan la salud y el bienestar incluyen alentar a los niños pequeños a mover sus cuerpos en crecimiento, optar por alternativas saludables, entender reglas de seguridad y practicar rutinas de cuidado personal con más independencia a medida que van creciendo (como comer, vestirse, lavarse las manos, etc.). Las actividades de motricidad gruesa ayudan a los niños a coordinar el equilibrio, controlar los movimientos de su propio cuerpo y fortalecer los músculos grandes incluyendo brazos, piernas y tronco a través de rodar, sentarse, gatear, jalar para ponerse de pie, caminar, trepar, correr, saltar, lanzar, atrapar, etc. Las actividades de motricidad fina ayudan a fortalecer los músculos pequeños de las manos y los dedos. Las habilidades de motricidad fina que se desarrollan durante la primera infancia y la niñez, como intentar alcanzar, agarrar, manipular objetos pequeños, pasar páginas en un libro y dibujar, ayudan a prepararlos para tareas como abotonar, atarse las agujetas y escribir a medida que van creciendo.
Desde el momento en el que nacen, los niños exploran el mundo que los rodea usando sus cinco sentidos: vista, olfato, oído, tacto y gusto. Los bebés y los niños pequeños tocan todo y se llevan todo a la boca, meten los dedos en las orejas para oír cómo cambian los sonidos o pueden dar vueltas hasta marearse. El juego sensorial ayuda a su hijo/a a examinar la forma en que las cosas lucen, se sienten, huelen, saben y suenan. Esto los ayuda a aprender sobre el mundo y a encontrarle sentido. Las familias pueden usar las actividades en esta sección para ayudar a los niños a usar los cinco sentidos.
El arte empieza por la exploración sensorial, concentrándose en el “proceso” en vez de en el “producto”. Las obras de arte gradualmente se vuelven más detalladas y realistas a medida que los niños van madurando. Las experiencias artísticas deberían permitirles a los niños pequeños a descubrir cómo se ven y se sienten las cosas a través de la vivencia con una amplia variedad de materiales. El color, la forma y la textura se pueden explorar con crayones, pintura, masa para modelar y otros materiales que se puedan combinar y transformar. El arte les provee una oportunidad a los niños pequeños para expresar sus propias ideas y experiencias, y se les puede alentar a hablar sobre sus propias obras de arte y las obras de otros. El arte además apoya otros aspectos del desarrollo, como el vocabulario, conceptos de ciencias y matemáticas, habilidades de motricidad fina y gruesa y coordinación entre las manos y los ojos. Las familias pueden usar las actividades en esta sección para proveerles a los niños la oportunidad de crear arte y disfrutar de la experiencia. ¡No hay una forma correcta o incorrecta en el arte!